Contemplando a Luna

escritor.jpgQuerida Selene:

Te recuerdo.

Ahora, tras los cristales de este enorme ventanal, viendo como nace desde el horizonte nuestro astro, recuerdo los días en los que caminábamos alegremente por la playa, de como nos acogíamos a la noche, y, mientras yo escribía tú componías las notas de nuestras canciones.

Formábamos un buen equipo ¿recuerdas?. Tú te sentabas delante de la chimenea, con aquel jersey azul que tejió mi madre para mí antes de irme a Toledo. Recuerdo que aquel invierno fué muy frío, por que la chimenea no dejó de dar calor durante esos tres meses.

¿Sabes que fueron los tres meses más maravillosos de mi vida?, aunque luego llegaran las ambuláncias a média noche, las carreras al hospital y la radioterápia.
No los cambiaría por nada en este mundo, querida Selene.

Tu risa me acompañaba siempre. Recuerdo que durante una semana tuve que ausentarme, había un simposio de nuevos escritores, donde yo iba a recojer un prémio... no sé donde... la edad no perdona el paso de los años, y mi memória no es la que era entonces.
En esa convención me sentí muy solo, ¿te acuerdas de que te llamaba dos y tres veces al día? ¿y que tú no hacías mas que echarme la bronca por que no te dejaba trabajar?. Qué jóvenes eramos entonces.

La dama negra se llevó tu juventud, y ahora, a mis años, quiero verla cara a cara y preguntarle por qué te llevó tan pronto con ella.

Te hecho de menos.

Y siento como se me lleva poco a poco, aunque no sé si volveré a tu lado. Prefiero soñar contigo, pensar que sí, que tras ese túnel que dicen que se ve, vas a estar esperándome, con tu pelo suelto cayendo en cascada sobre tu espalda, y ese jersey mio que te llevaste.

Sueño que vuelvo a recuperar el vigor de la juventud, que tú estás a mi lado y que hemos tenido los dos hijos que queríamos.
Sueño que yo me he convertido en un escritor de renombre y que tú te has convertido en una de las mejores compositoras del mundo... aunque ya lo eras.

Pero ahora, contemplando a Luna, los sueños se han convertido para mí en el único empuje de mi vida, por que morí hace veinte años, contigo.

Tú me decías que viviera por los dos, lo he hecho, pero no como tú me dijiste. No me he buscado a una mujer que me quiera, por que tu querer era el que yo quería, no he vuelto a escribir desde entonces, por que sin tu música mis letras no son como yo quiero, no he vuelto a encender la chimenea, por que el calor que yo quería no era el de ese fuego, si no el tuyo, jamás volví a escuchar una melodía que tú compusieras, por que sin tus manos al piano, no era lo mismo.

Lo peor de todo, es que nunca he dicho te quiero.

Adiós, Selene, nos veremos pronto... en mis sueños.
30/09/2004 12:05 #. Tema: Cuentos.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.








Kaze no michi

Felix qui potuit rerum cognescere causas. (Virgilio)

Archivos

Enlaces

Mentes inquietas

Sitios de interés

Rol, Rol, Rol

Arte y artistas

TIC

Otros


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.