Ruhdy

gatito.jpgSe quedó quieta, mirando espectante hacia un punto preciso de la habitación donde estaba. Sus orejillas se movían de adelante hacia atrás, en movimientos rápidos y precisos, como determinado de donde venía el ruido que solo ella escuchaba. Me miró con esos ojos ambarinos, con esos ojos que solo ponía cuando estaba esperando algo.
De repente, un ratoncillo salió de debajo del armario, Ruhdy, en un salto impecable, se abalanzó hacia el roedor y lo atrapó entre sus patitas.

Al poco ya estaba jugando con él, mareándolo, pero a mí me dió pena, así que apartándola del pobre bicho, lo cogí con un guante y me lo llevé a la calle, allí lo dejé, al lado de una alcantarilla.

Miré hacia mi casa, el balcón daba a la calle, y allí estaba ella, con esos ojos inquisitoriales;

- Ese bicho es mío y tú me lo has quitado.- Me decían.

Subí a casa y le puse de comer, cuando había comida, se le olvidaba lo demás, trepaba sobre mi pantalón y se subía al mármol de la cocina, allí esperaba ansiosa su ración diaria.

Ruhdy era una gata inteligente, por las mañanas me venía a despertar, se sumergía entre mis sábanas y jugueteaba con mi pelo hasta lograr un poco de atención, recuerdo que me la ponía encima, y jugaba con ella un rato antes de levantarme.
Todavía recuerdo aquellos días en los que la gata misteriosamente desaparecía del piso, un año después de que empezaran esas extrañas desapariciones, nos dimos cuenta de donde iba.

Vivíamos en un segundo, y detrás de nuestro edifício había un descampado enorme, allí bajaba, por las cañerías y los deshagües del pátio de luces hasta el descampado. Nunca descubrimos como subía, por que nosotras lo veíamos imposible, teniendo en cuenta que desde el muro del patio hasta el suelo del descampado, había dos metros de pared lisa... Mi gata era muy especial.

Pero desgraciadamente, mi madre no opinaba lo mismo, y más de una vez, cada vez que hacíamos algo mal, ella nos amenazaba con abandonar a Ruhdy... con los años me he dado cuenta de cuan crueles pueden ser los adultos...

Hasta que Ruhdy desapareció definitivamente.

Habiamos ido de viaje al pueblo, como no pudimos llevárnosla, por que un primo mío que venía con nosotros era alérgico a los gatos, y el viaje era muy largo, mi madre se la dejó a mis abuelos para que la cuidasen en nuestra ausencia, a la vuelta del pueblo, mi madre fue a buscar a Ruhdy a casa de mis abuelos... pero Ruhdy ya no estaba, mi gata había desaparecido...

Tenía 8 años.

Pese a que no volví a saber de ella, hubo quien me dijo, que de vez en cuando, la veía por el descampado de detrás de mi casa, pero nunca volvió a subir al piso.

Supongo que si escribo esto, es para animar a una amiga, la cual ha perdido a un ser muy importante para ella, y siente su ausencia, no creo que sirva de mucho, tampoco creo que la situación sea la misma, pero el dolor de una niña que pierde a su más preciado tesoro, no debería existir.

Biquiños de Viento
21/01/2005 12:00 #. Tema: Cuentos.

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Autor: aida

gracias cariño, es lindísimo tu escrito. Gracias por compartirlo conmigo .
Hay cosas comunes, como éso de que venga a despertar ... es lo que más echo de menos...
y tantas cosas ...
En fin, no quiero ahondar, porque aun es muy doloroso para mi
Pero te lo agradezco mucho. Cosqui y yo te lo agradecemos en el alma
muaaaaaaks cariño

Fecha: 25/01/2005 18:40.



Autor: aedia

Mira la Luna de vez en cuando, desde allí te saludará...

Hay una leyenda que dice que todos los gatos viajan a la luna cuando su vida se ha acabado... En este mundo.

Un Beso.

Fecha: 26/01/2005 12:37.


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