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A tí, que todo lo sientesDonde quiera que estés Te gustará saber Que pude olvidarte Pero no he querido Y en esta fría noche triste No tiro al fuego Ninguno de los besos que me diste. Hola yayo. Hoy hace cinco años que te fuiste ¿Como se está en el cielo? ¿Ya tienes preparado el rinconcito para mí? ... Ya sabes, al lado de la chimenea, con mi libro en la cabecera, ese que te gustaba que te leyera. ¿Vienes a verme de vez en cuando?, yo siento que sí, a veces, cuando ya estoy medio dormida y la tensión del día se hace efímera, siento como tu apergaminada mano, me roza la mejilla... y como tu respiración se hace más profunda cuando me das el beso de buenas noches, como cuando era una niña. Van a vender la torre, pero eso supongo que ya lo sabrás, como siempre te enterabas de todo, aunque nadie reparara en tu mirada cuando nos pillabas en alguna mentira o en algún hecho que te quisiéramos ocultar... siempre fuiste un pícaro, desde que te mandaban a llevar el pan a los maquis, allá en tu pueblo, hasta que te fuiste. Yayo, no sé como sentirme. Tal vez alegre, por que los problemas económicos de la familia desaparecerán junto con tu sueño, tal vez triste, por que ya no sabré donde ir cuando necesite estar cerca de ti. Aunque de alguna manera u otra sienta que siempre estas cerca. Te echo de menos… pero eso ya lo sabrás tú. Me he independizado, y no creo que llegues a saber cuanto echaba en falta tu presencia mientras pintábamos la casa, mientras montaba mis muebles y mientras daba un toque de personalidad a mis rinconcillos. En todos los traslados que he sufrido en mi vida, eras tú el que siempre guiaba nuestros pasos. Es increíble como pasa el tiempo, y cuanto me hubiera gustado que estuvieses aquí para ver como tu nieta mayor hace y deshace entuertos en su vida, como crece, como cambia… como vive. Yayo, el hueco que dejaste en mí es muy profundo, muy grande, no se puede llenar de ninguna manera, y mira que lo intento, que intento llenarlo de buenos recuerdos, que intento alimentarlo de sabores dulces, que intento vivirlo como tú me invitaste a aprender a vivir. Pero solo me vienen a la mente las mismas imágenes una y otra vez. Aquella cama de hospital, y el último pitido de esa puta máquina. ¿Viviste como quisiste? ¿Moriste como quisiste?... Siempre me quedará el amargo sabor de aquella maldita frase, y la sal de las lágrimas que no pude derramar en aquellos momentos. Pero no hablemos de tristezas, creo que lo que te estoy escribiendo te gustará saberlo, prefiero pensar que estás orgulloso de mí, pese a mis incontables errores, pese a mis locuras y a mis idas de olla… siempre he sido una rebelde, lo sabes. Y es esa rebeldía la que hemos heredado de ti mi tío y yo. El otro día estuve con él, se quería dejar el pelo largo, como antaño, pero creo que a su mujer no le gusta el cambio de look. La que está preciosa es la niña, cada día más grande, más inteligente y vivaracha, El tito dice que se parece a mí cuando tenía su edad. Pobrecitos, si es verdad. La familia bien, todos con sus problemillas financieros, siempre hemos sido humildes, algún que otro achaque de mayor o menor importancia, pero siempre saliendo, como nos enseñaste, hemos heredado también tu fortaleza. He empezado a escribir estas letras con un nudo en la garganta, realmente no sabía si empezaría a llorar en cuanto se me dispararan los recuerdos, más al contrario, hay una media sonrisa en mi rostro, de aquellas que tanto te gustaban, como cuando hacía algo de lo que después me sentía orgullosa, o descubría alguna cosa por mis propios medios, y es que he descubierto algo tras esta carta. Tu mano reposa en mi hombro. Hasta siempre Yayo. Te quiere. Tu nieta. Comentarios » Ir a formulario
Seguro que tu abuelo ya sabía todo esto, pero al contarnoslo a nosotros nos has hecho que lo queramos una parte de lo que tú lo quieres y te ayudemos a echarlo un poco de menos... Un saludo.
Fecha: 01/03/2005 20:37.
Pd. Y aunque tengo la cabeza perdida el del comentario anterior soy yo.
Fecha: 01/03/2005 20:38.
Muchas gracias Bud, tal vez lo que pretenda es eso, que a base de recuerdos y de hablar de él, viva un poquito en mí, pese a que ya no pueda verle.
Dicen que las personas no morimos del todo mientras nos recuerden ^_^ Un abrazo muy fuerte, Saluda a Luthien de mi parte!! Biquiños de Viento ;-) Fecha: 02/03/2005 09:33.
La verdad este post ha hecho que se me salten las lágrimas. Yo también recuerdo mucho a mi abuelo, que hizo las veces de padre. Yo al mío no podría mandarle una carta tan bonita, creo que no se sentiría muy orgulloso de lo que he hecho con mi vida. Ays niña, que me has tocado la fibra sensible.
Fecha: 05/03/2005 01:03.
Creo, Eva, que todos los abuelos se sienten orgullosos de sus nietos... es algo, como instintivo.
Tampoco yo me siento muy orgullosa de muchas cosas que he echo, pero no podemos considerarlas errores, si no "Circunstáncias de la vida que hemos de pasar y aprender de ellas". Y si lo tenemos en cuenta, nuestros abuelos - padres, seguro que se sienten orgullosos de nosotras... Ya nos lo dirán. De momento, vivamos. Biquiños de Viento ;-) Fecha: 07/03/2005 09:46. |
Kaze no michiFelix qui potuit rerum cognescere causas. (Virgilio)
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