
Ya no hay calor, ya no hay anhelos.
No queda nada, solo el frío.
La pequeña esperanza que te da la incertidumbre del ¿Qué será?.
Por lo demás, nada, vacío.
El recuerdo de vívidas imágenes pasadas que se retuercen entre la realidad y la ficción.
El enigma hiriente del ¿Qué pudo haber sido?
La verdad absoluta e impertérrita que és el es así.
Y el vacío incomprensible del ¿Por qué?