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Revelaciones![]() Pese a mis propios pesares, pese a la vida que me está tocando vivir, no puedo y no quiero olvidarme de cuanto me has querido. No puedo olvidarme de las mañanas soleadas de agosto en las que me despertaba con el sonido de tu azada de fondo, arañando la tierra que posiblemente te recordara a la tuya, la del sur, la malagueña tierra de Torrox que no volviste a pisar desde que empezaste a tener tu propia familia. Por eso, para tí y por tí, por ser el mejor padre que he tenido y por haberme querido como a tu hija y la mayor de tus nietas, te dedico este libro.
Este que empiezo ahora y que no pararé de escribir hasta desgajar la tierra parte a parte, a dentelladas secas y valientes para besar tu noble calabera, y conocerte cómo eras. Dedico también parte de este libro a Almudena Grandes, una tocaya que me dedicó el libro que funcionó como un resorte y deseó que disfrutara de una larga historia, sin saber, que en ese Corazón helado, residía una nieta capaz de fustigar un pasado de un abuelo que no quiso olvidar. Y que esa nieta, en otra vida, y ese abuelo, en otra vida, eran José López Galindo y Almudena López López. Gracias a ella, y a él, empiezo esta historia en el día que me dí cuenta después de leer la página 640 de la editorial Tusquets, de ese libro, que mi abuelo podía querer a otros nietos, pero a ninguno quiso como a su primera nieta, que fuí yo. Agradezco también a Sergio Campos, mi amigo y mi pepito grillo, el esfuerzo que tuvo que hacer para pedirle a ésa gran escritora que no solo lleva de grande el apellido que le dedicara a una que és la que escribe esa gran historia que todavía no he acabado de leer. Pues gran parte del mérito que tiene el haberme hecho resurgir de mis cenizas, lo tiene él y no podía ser de otra manera. Por supuesto, a mi amigo Carlos, el que estuvo allí cuando me derrumbé y me sostuvo hasta que me recompuse. A todos y a cada uno de los que me soportan el día a día, mis compañeros y amigos, mi familia, pues sin ellos no podría estar donde estoy ni llevaría mi cabeza al estado de cordura que necesito a cada momento. Pero sobre todo, dedico este libro, a todos los nietos y nietas que alguna vez en su vida, han aprendido de la sabiduría de sus mayores, y a todos los abuelos que alguna vez, al lado de una chimenea, sentados en la orilla del mar, abrigados contra el frío invierno en el parque, contaron a los hijos de sus hijos, alguna parte de su propia historia. Ahora son las dos menos cinco de la madrugada del siete de marzo del dos mil siete. Y hoy, mi vida ha dado el giro que esperaba desde el día en que mi madre me parió. Hoy, y solo hoy he resucitado nueva, me he desenterrado y he vuelto a nacer. Hoy y solo hoy, me he dado cuenta de que el tiempo es tan efímero y tan eterno como las oportunidades que queramos darnos a nosotros mismos; Pues nosotros y solo nosotros, cada uno como individuo, somos los que podemos cambiar nuestra propia vida según se nos antoje, según nos convenga, según queramos vivirla. Y hoy, sólo hoy, he descubierto, cómo quiero vivir. Yayo, hoy no es un día para estar tristes, hoy es un día para celebrar. Hoy he vuelto a nacer. Biquiños de Viento ^_^ Comentarios » Ir a formulario
hermana, presioso, estubel el dia que te dieron ese libro...lo que has escrito está mu bien; "Pues nosotros y solo nosotros, cada uno como individuo, somos los que podemos cambiar nuestra propia vida según se nos antoje, según nos convenga, según queramos vivirla." con do cojone.
Fecha: 12/03/2007 12:47.
Jajajaja, si señor! con do cohone, no puede ser de otra manera ^_^ Biquiños!
Fecha: 12/03/2007 18:28. |
Kaze no michiFelix qui potuit rerum cognescere causas. (Virgilio)
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