
Buenas noches, ¿Que tal?
Podría decirte que bien.
Como siempre tan explicativa...
¿Y qué quieres que te diga?
Que te alegras de volver a verme, supongo.
Pues si quieres que te diga la verdad, me da igual.
¿Otra vez pensando?
Como siempre, para variar.
¿Y ahora en qué piensas?
Pues en hacer una escapada a la montaña.
¿Necesitas irte?
Necesito escucharme.
Pero para eso me tienes a mí.
No, gracias.
Sabes que solo quiero ayudarte.
No necesito ayuda.
Entonces, ¿Qué necesitas?
Saber.
Para saber hace falta aprender.
Vaya, que lista.
Y solo el tiempo enseña.
El tiempo es muy lento ahora mismo.
Pero es el que te ha tocado vivir.
Ya. No me dices nada nuevo.
¿Qué necesitas saber?
El futuro.