
Posiblemente nadie te entienda, pequeña niña con trenzas.
Tu cabello enjoyado en oro hace reír a las ninfas de alegría, pues para ellas ha llegado el sol.
Posiblemente todos te huyan, pequeña niña con trenzas.
Tus ojos de mieles amansan a las fieras, y calientan el corazón.
Posiblemente todos te ignoren, pequeña niña con trenzas.
Tu voz endulza el alma a los infelices, cuando cantas cualquier canción.
Posiblemente todos te mientan, pequeña niña con trenzas.
Tu corazón brilla en cualquier penumbra, alumbrando el más oscuro rincón.
Posiblemente nadie te escuche, pequeña niña con trenzas.
¿Y qué importa, pequeña niña con trenzas, si nadie te quiere como te quiero yo?